Archivos para la Categoría 'Flujos discursivos'

Ilya Kabakov. El arte de la instalación y el palacio de los proyectos. Por Adolfo Vázquez Rocca

1 - El Arte de la instalación y el conceptualismo ruso.

Las raíces de la instalación en occidente descansa en los Happenings y en las acciones de Arte; la instalación es producto de lo que queda de algunos eventos congelados en el tiempo, como sucede en las instalaciones de Beuys, Kounellis y Merz. El origen de las instalaciones de Europa oriental reside en la pintura. La instalación occidental se orienta hacia el objeto, hacia la apariencia de los diferentes objetos después de la acción. La instalación en Europa oriental se dirige hacia el espacio, hacia la atmósfera de una situación particular. Tal es el caso del del maestro ucraniano Ilya Kabakov que aquí presentamos.

2.- Coleccionismo e “intimidad diaspórica”; el fetiche de la mercancía.

Todo espacio realmente habitado contiene la esencia del concepto de hogar, porque allí se unen la memoria y la imaginación, para intensificarse mutuamente. En el terreno de los valores forman una comunidad de memoria e imagen, de tal modo que la casa no sólo se experimenta a diario, al hilvanar una narración o al contar nuestra propia historia, sino que, a través de los sueños, los lugares que habitamos impregnan y conservan los tesoros del pasado . Así pues la casa representa una de las principales formas de integración de los pensamientos, los recuerdos y los sueños de la humanidad. Sin ella, el hombre sería un ser disperso.

La casa es así un dispositivo de la memoria, evoca recuerdos, convoca entidades fantasmagóricas. También el inconsciente esta poblado de fantasmas. No sólo los recuerdos, también las cosas que hemos olvidado están ‘almacenadas’ allí. El alma es una morada . Recordando las casas y las habitaciones aprendemos a mirar dentro de nosotros mismos.

Como la memoria involuntaria, coleccionar es un desorden productivo , una forma de remembranza práctica en la cual los objetos se introducen en nuestras vidas y nosotros en las suyas. Por tanto, en cierto sentido aún el más simple acto de reflexión política marca una época en el comercio de antigüedades. Para el coleccionista, el mundo está presente, en realidad está ordenado en cada uno de sus objetos, sólo que según una relación sorprendente e incomprensible en términos profanos. Nuestra casa es un escenario para representar nuestra vida, de manera que decorar es imaginar una vida. Por ello a quienes sucumben ante “la moda” –como la producción industrial del “siempre lo mismo”– ella les prescribe el ritual a través del cual el fetiche de la mercancía quiere ser adorado.

Es en el exilio donde se hace imprescindible recrear una vida, recrearla como remembranza y anclaje de la identidad. Lo que persiste en la distancia son ciertas impresiones, una particular memoria emotiva que evoca olores, sabores, ritos, dicciones, modismos, rasgos que “caracterizan” la pertenencia a una comunidad a una “intimidad cultural”. A este respecto, la generación de una iconografía, una re-creación plástica del imaginario patrio, se convierten en un trabajo épico y una experiencia artística compleja en la que el sujeto emigrante, sujeto en crisis por razones políticas, sociales o culturales, vive un intenso transe fantasmático con el espacio, ya sea el que abandona, el que recorre, el que ansía o al que llega, poniéndose a su vez a prueba con los otros en los que despierta la potencialidad de tolerancia o de hostilidad. Es así como bajo la forma de objetos atesorados, que se transportan en las valijas del emigrante o que se adquieren después, en prácticas altamente ritualizadas, en los “mercados de pulgas” del propio territorio de adopción: fotografías, ropas, utensilios típicos, souvenirs, una parafernalia de cosas entre el coleccionismo y el kitsch, que atiborran vitrinas o “altares” domésticos como nunca lo harían en la propia tierra, donde muchas de ellas serían desdeñadas precisamente por los mismos “efectos” de sentido–. Todas prácticas estéticas de la cotidianidad que configuran al mismo tiempo un relato del exilio y un lugar de memoria y cuyo intento de preservar la “identidad” toma, curiosamente, la forma de una “intimidad diaspórica” . Este ha sido el caso del artista ucraniano Ilya Kabakov.

Si quieres leer el articulo completo, descargalo aca

Más allá de la penalización del tráfico: recuperar las calles para los ciudadanos. Desde Nomada.

“the street finds its own uses for things” William Gibson (Burning Chrome, 1981).

La inmensa mayoría de ciudades mundiales sufren una servidumbre, en ocasiones patológica, al tráfico rodado. La trama de calles, el diseño urbano o el propio mobiliario están diseñados o ubicados para facilitar el rápido tránsito de los vehículos por los centros urbanos. Los peatones suelen acabar convertidos en las víctimas al quedar relegados a estrechas aceras y, en el mejor de los casos, a algunos carriles bici, calles peatonales o zonas verdes. A pesar de vivir en ciudades pensadas para el tráfico, éste sigue siendo la peor pesadilla de los gestores urbanos. Al tiempo, los espacios públicos sufren una devaluación y se convierten en espacios de paso y no de relación. Ante esos conflictos, los políticos han empezado en los últimso años a desarrollar dos tipos de respuestas. Una primera estrategia está centrada únicamente en la reducción del tráfico para mejorar las propias condiciones de circulación. Un segundo modelo de acción concibe de un modo más integral los espacios públicos y pretende reducir el tráfico rodado solo como parte de una estrategia más amplia dedicada a recuperar los usos ciudadanos, especialmente peatonales, de las calles. Puede que, finalmente y en contra de la famosa frase de William Gibson, las calles necesiten una cierta ayuda para encontrar sus usos (o, alternativamente, que las calles se libren de la ayuda que los vehículos han recibido en las últimas décadas).

En ADN.es | Ciudades enredadas he analizado La conflictiva historia de las tasas por congestión de tráfico. Ya había antes tratado la aplicación de tasas de congestión que se aplican a la entrada de vehículos en ciertas zonas de la ciudad en ciertos momentos del día para los Estocolmo y México DF (comparación entre ambas experiencias). Este tipo de experiencias se han desarrollado en numerosas ciudades y es especialmente conocido el caso de Londres (analizado en Worldchanging). Los resultados han sido muy variables en las diferentes ciudades tanto en lo que respecta a la reducción del tráfico y la contaminación como a la aceptación por parte de los usuarios. En este caso me he centrado en el caso de Nueva York, que ha sido descrito en el blog City Room del The New York Times en su post Congestion Pricing Plan Dies in Albany:

El alcalde de Nueva York Michael Bloomberg contaba, entre sus ambiciosos planes para la ciudad, con aplicar un plan de pago por congestión de tráfico con el objetivo de reducir el tráfico rodado en el centro urbano y “liberar” las calles para usos peatonales. El proyecto de Bloomberg pretendía cobrar unos 8 $ a los conductores que entrasen en una parte de Manhattan durante las horas de mayor congestión y estaba asociado a una financiación de unos 350 millones de dólares que aportaría el gobierno federal como parte de sus ayudas para la reducción del tráfico. Pero este plan aprobado por el gobierno republicano del ayuntamiento ha sido descartado hace unas pocas semanas por el parlamento del Estado de Nueva York donde los Demócratas son mayoría. El plan ha sido tachado de elitista, la misma crítica que se ha utilizado en otras ciudades, aunque parece que la principal razón no declarada para su rechazo ha sido una suerte de oportunismo electoral.

Pero, si las tasas de congestión no funcionan o no son aceptadas por políticos o vecinos, existen alternativas. En un segundo artículo en ADN.es | Ciudades enredadas “regreso” a Nueva York para comentar vías para Recuperar las calles para los ciudadanos.

El fracaso del plan del ayuntamiento de Nueva York para introducir una tasa por la circulación de vehículos en parte de Manhattan no es más que una acción fallida de una estrategia más compleja y diversificada orientada a la recuperación de las calles para los usos peatonales. De hecho el Plan Estratégico recien aprobado del Departmento de Transportate del Ayuntamiento establece una “aproximación verde” donde, al tiempo que se pretende ofrecer más formas de transporte y un menor impacto ambiental, se quiere recuperar las calles como espacios públicos. Jeff Byles, en The New York Times, ha realizado un análisis de las diez ideas básicas con las que la ciudad pretende recuperar las calles para los peatones (Taking Back the Streets).

Un representate del Departmento de Transportate del Ayuntamiento explica en el artículo como la misión de su departamento durante décadas ha sido facilitar que los vehículos transiten tan rápido como sea posible. Pero en estos momentos el Departamento ha cambiado radicalmente de objetivos de modo que pretenden facilitar a la gente, especialmente cuando usan las calles como peatones o ciclistas, su movilidad y uso de calles y plazas. Las diez ideas que presenta Byles se inspiran en el trabajo de diferentes especialistas y grupos de activistas que actúan en la ciudad de Nueva York, especialmente el Project for Public Spaces (que cuenta con el programa New York City Streets Renaissance en el que trabajan conjuntamente una coalición de grupos comunitarios, funcionarios públicos, líderes empresariales y ciudadanos), y el diseñador de espacios públicos urbanos danés Jan Gehl, que es lleva un tiempo actuando como asesor del Departamento de Transporte neoyorquino y ya había elaborado con su estudio un plan en 10 fases para peatonalizar Copenhage.

Estas son las ideas que podrían ser adaptadas a cualquier otra ciudad:

1. Woonerf. Un tipo de “calle viva” en que se eliminan los límites que señalan la separación entre aceras y carriles para vehículos al tiempo que desaparecen la práctica totalidad de las señalizaciones. Por otra parte, se introduce mobiliario urbano que invita al uso social de la calle…

2. Calles para el juego (Play streets). Calles que se bloquean para eliminar el tráfico (o al menos reducir su intensidad) y que se acondicionan para que los niños puedan jugar en ellas.

3. Carriles bici (Bicycle boulevards). El ayuntamiento neoyorquino prentende crear casi 2000 millas de carriles bici antes de 2030, siguiendo el modelo aplicado con éxito en muchas ciudades europeas (y, entre ellas, varias españolas “aquejadas” de la fiebre del bicing).

4. Jerarquía de aceras (Pavement hiearchy). Normalmente las calles están compuestas por un único tipo de calle, definido por anchos carriles centrales para los vehículos a motor flanqueados por estrechas aceras peatonales. Esta propuesta pretende modificar este patrón homogéneo de modo que algunas calles se transformen en parques y plazas mientras que en otras se reduzca la anchura de los carriles para ampliar las aceras.

5. Malla verde (Green grid). Un red continua de calles peatonales equipadas con bancos, árboles, cafés y otros servicios comerciales, que en la propuesta de la alcaldía neoyorquina alcanza las 30 millas de extensión.

6. Limitadores mentales de velocidad (Mental speed bumps). En lugar de los limitadores habituales (señalizaciones de todo tipo o bandas reductoras), se utilizarían como “limitadores mentales” (o psicológicos) una serie de actividades sociales callejeras que provocasen la reducción de la velocidad por parte de los conductores. Algunos proyectos en Nueva York proponen, por ejemplo, utilizar los espacios de aparcamiento para realizar barbacoas.

7. Swaled streets. El término swales procede de una tipología de calles existente en Seattle en las que gracias al uso de vegetación se reduce en su casi totalidad la escorrentía del agua de lluvia. Para ello se reemplaza el asfalto con cesped y diferentes capas de vegetación que crean espacios verdes en plena ciudad, en los que, por ejemplo, abundan las aves.

8. Lanescapes. Paisajes callejeros que se consiguen trasladando actividades de ocio y festivas (como conciertos de jazz) a las calles, con la idea de recuperar los usos públicos pero también de dotar de identidad a estos espacios.

9. Suavización de la congestión (Gentle congestion). Introducción de nuevos vehículos para el transporte, como el proyecto Car 2.0 del grupo Smart Cities del MIT Media Lab, que reducen por su tamañó y eficiencia energética las emisiones, los ruidos y el espacio ocupado.

10. Acupuntura urbana. Una estrategia de intervenciones puntuales con efectos catalíticos sobre la ciudad porpularizada por Jaime Lerner en Curitiba. El urbanista Michael Sorkin ha propuesto la aplicación de acupuntura a Nueva York, aunque en este caso se concibe como el establecimiento de zonas verdes en ciertas intersecciones de calles desde las que partan calles peatonales.

Articulo bajo Licencia creative commons Juan Freire / CC BY-SA 2.5

Professional Protest Stall on the Police Demo. Por spacehijackers

Las protestas y huelga de la policia inglesa en función de mejores condiciones laborales y salariales, hizo ver al colectivo de anarquitectos Spacehijackers, la carencia de conocimiento en la practica reivindicatoria que posee la policia. Solo saben destruir protestas y manifestaciones, no construirlas ni hacerlas que logren objetivos. Bajo esta necesidad, el grupo de arquitectos se propuso asesorar comunciacional e incluso legalmente a la movilización de los policias, lo que queda descrito en el articulño publicado por el mismo grupo en su excelente sitio web, transcribo textual:

When it was announced that 15,000 Police men and women would be marching through central London to protest for better wages, we realised that it was an opportunity not to be missed.

The Police have a lot of experience of crushing protests, curtailing protesters rights and provoking confrontations in otherwise peaceful demonstrations. We realised however that when it comes to actually protesting themselves, they are rank amateurs. The Space Hijackers therefore decided that we would encourage them on their first tentative steps into the world of activism, and attempt to make them feel more comfortable on the other side of the protest banners. Our years of experience of causing trouble have graced us with a wealth of knowledge which we decided to pass on to these fledgling protesters.

Armed with a trestle table and lots of props our agents headed into central London to the Police meeting point. Heading to the front of their march we picked up a map of their route and tried to find a good spot for our stall. Curiously, unlike any march we had ever been on, the police were like a well oiled machine, lining up in groups behind one another patiently waiting their turn to join the march. It was certainly a far cry from the anti-war demos we had been on, where the meeting points generally consisted of a huge crowd of people mingling and chatting instead of an ordered single file line.

We decided to head down the route a bit, so that we could be set up by the time the boys in blue marched past finding the perfect spot just by the side of the roundabout at Hyde Park corner. We unfolded our table, and began to unpack our props. We had brought blank placards for the police to fill out, and also pre-made a number of ’suggestion’ placards for them, which we thought might give them some inspiration. We had re-written a number of protest chants for them too, re-working famous activist chants to match in with the police demo. As it turned out some of these went down better with the marchers than others. For example they really liked:

“WHAT DO WE WANT?”
“MORE MONEY”
“WHEN DO WE WANT IT?”
“BACKDATED FROM SEPTEMBER 2007!”

but for some reason were less keen on

“1,2,3,4″
“MONEY FOR THE POLICE FORCE”
“5,6,7,8″
“OR WE WILL NOT SERVE THE STATE”

one of our personal favourites was

“NO JUSTICE, NO PEACE”
“WE ARE THE POLICE!”

As the march set off, we prepared for the onslaught, cheering them on as they came around the corner. Our agents sprang into action, calling out to the police “Boys and Girls, we realise you’re not very practiced at this, why not ask the experts for some advice? We have placards, we have songs, we even have legal advice for you!”

Back at our HQ a few days before we had written up a leaflet, on “Your rights as a protester” and “What to do if the Police turn up”. These detailed all of the relevant protest laws the police were likely to use against themselves on the march, and explained what do do if the Police attempted to start being aggressive to the officers marching. We asked the police to remain calm in the face of police aggression and to take down the numbers of any officers who were seen to be assaulting members of the police. We gave out hundreds of leaflets and song sheets to the protesters as they marched past, although for some reason they were still hesitant to get into the swing of things and start chants of their own.

Before long the FIT team (Forward Intelligence Team) turned up at our stall. The FIT team are a group of Police Officers whose job it is to photograph known protesters and collect information on them for a police database. They also have a secondary role (some say it’s their main purpose) of harassing people who attend political meeting and demonstrations, the aim being to put people off from expressing their opinions and having a political voice.

We certainly didn’t want them harassing the delicate police on their first political outing, so thankfully we had brought along some special police issue black and white check face masks for them. This would enable the marching police to express their dissent against the government without the police getting a chance to intimidate them. As the FIT photographers and officers approached our stall, our agents loudly explained to the passing protesters who they were and why they had come down to the march. Curiously however, as soon as the spotlight was on them, the FIT team mysteriously slunk away.

Towards the end of the march our voices were growing tired, and we were running very low on leaflets, however we hadn’t yet managed to persuade a single copper to make their own placard. Talk of them all being robots, and machines who protect the state was just starting when a single policeman broke rank from the marchers and approached our stall.

He then proceeded to pleasantly surprise us all by making a placard saying “LOVE PEOPLE, HATE RACISM”. He explained that although it may not seem like there were that many, there were still officers who took on the role as a way of trying to serve the people. As he walked back and joined the tail end of the march, it was a relief to see that perhaps not “all coppers are bastards” just some. Even though the BNP mayoral candidate had been leading the march with the police, there were a obviously a couple of dissenters in the ranks.

We hope some of the police we encountered will have something to think about next time they are faced up against a demonstration, we believe in their right to protest, we just hope they return the favour occasionally.

Street Art is Dead. Desde Adbusters

Sometime in the autumn of 2006, an anonymous figure began a campaign in
the pre-dawn streets of New York. Armed with paint cans and propaganda,
he set out to cast a blight upon once sacred images. With furious,
brightly colored bursts, wall after wall of celebrated street art was
systematically obliterated. Revolutionary creativity does not shock or
entertain the bourgeoisie, read communiqués posted at the scene, it
destroys them. Deriding street artists as “advance scouts for capital,”
the Splasher, as he came to be known, was issuing a proclamation.

The first evidence of a rising discontent came in the summer. It
began with the artist known as Swoon. In a world filled with violent
color and provocative imagery, her work stood apart - restrained and
serene. Her ethereal figures quietly populated the city’s bridge
embankments and back alleys bringing a haunting, humanistic quality to
otherwise drab urban areas. Then someone started crossing out their
eyes. In large black letters, the words SOLD TO MoMA were stenciled next to the newly blind.

It’s a cycle that has become all too familiar. Anything subversive,
anything meant to disrupt the status quo and challenge traditional
models of thought and behavior is eventually adopted into the
mainstream it is swimming against. Once caught in the currents of
convention, it becomes powerless. Just another commodity to be traded
in the system. Swoon had long been regarded as a holdout, not to be
counted among artists growing increasingly more inclined to traffic
with the consumer culture they were meant to be undermining. But then
she sold. Whether an out should be affixed remains a matter of opinion.
One thing is clear – the sale of her work signaled to someone that she
had lost sight of the mission.

The splashing began last November. And though Swoon was among the
first to be hit, she was no longer alone. What was originally conceived
as the antipode to a gallery culture that focused too much attention on
the individual was now producing megawatt stars of its own. The
brighter an artist’s work shone on the street, the more likely it was
to draw the ire of the Splasher. This fact gave rise to an obvious and
widely propagated theory: the Splasher resented success. Perhaps he was
a jealous artist unable to garner the same attention paid to the
darlings of the scene. Or maybe a misguided revolutionary clinging
naïvely to the idealistic notion that true artists must remain
uncorrupted by the forces of capitalism. Either way, his criticisms
were dismissed as bullshit.

After all, he did hit a Banksy.

Lee el articulo completo y en su contexto original en Adbusters

Liberarte 2008.

Se me habia pasado, pero no puedo dejar de publicar la convocatoria al proyecto liberarte, el cual aboga por una revision de los cocneptos de arte, supropiedad, los espacios de proyeccion y la apertura del arte como practica tanto profesional como no profesional. A continuacion, el texto de la idea:

Liberarte surge de dos reflexiones distintas que se complementan. Por un lado, la idea de que el arte no debe tener dueño. Es un bien público que, en un mundo ideal, nos debería asaltar constantemente con independencia del contexto en el que nos encontráramos. El arte no necesita de espacios cerrados ni de fronteras, sólo necesita artistas y públicos ávidos de él. Las creaciones artísticas pueden cambiar el paisaje de este mundo de anuncios y números.

La segunda idea está relacionada con quienes se dedican a la creación artística tanto de forma profesional como amateur. Lo oficial (las galerías, los museos, los medios, etc.) dispone aduanas alrededor del arte decidiendo qué es lo que se expone y qué lo que se valora. No sólo los nombres, sino también los temas y las formas deben pasar por la aprobación de lo establecido. El arte es hijo de la libertad y enemigo de la (auto-)censura.

Liberarte es una propuesta en forma de convocatoria para que todos quienes amen el arte lo saquen de sus cajones y le permitan respirar. Inunda los espacios públicos con tus escritos, con tus representaciones, tus pinturas, tus fotografías… Pon un golpe de creatividad en los espacios grises en los que transcurre tu vida. Y celébralo con nosotros.

A traves de este link se pueden suscribir al feed del blog del proyecto. Un abrazo y larga vida al proyecto.

Cuando Tucumán ardió. Desde La Mestiza

… el nombre Argentina Arde alude explícitamente a una de las más interesantes experiencias en el arte político y colectivo que en 1968 se conoció como Tucumán Arde.

El gobierno militar de Onganía (1966-1969) que protege a los grandes ingenios que cuentan con capital norteamericano en desmedro de los establecimientos más pequeños, incidirá dramáticamente en el nivel de vida de las clases populares, lo que se traducirá en alarmantes tasas de desnutrición.

La bochornosa propaganda oficial, que niega esta situación, será enfrentada por la contrainformación de los artistas, que dan a conocer las situación política, social y económica que vive la provincia. De manera encubierta, algunos se contactan con sectores oficiales de la cultura para pedirles espacios, en tanto otros fotografían, filman y entrevistan a trabajadores y dirigentes con el objetivo de dar a conocer la situación de los ingenios y sus condiciones de producción. Entre otras acciones, marcarán la contradicción entre las condiciones de vida de los trabajadores de uno de los principales ingenios y la actitud de su dueño de realizar un concurso de pintura saludado con loas por artistas y funcionarios tucumanos.

Tucumán arde no solo fue una muestra sino que consistió en un proceso experimental de análisis de información, en un intento de mostrar la explotación y empobrecimiento de esa provincia, contraponiéndola con la propaganda oficial sobre el curso de la crisis.

La obra se expuso durante dos semanas en Rosario, y cuando se montó en Buenos Aires debió levantarse por presiones del gobierno militar. Tucumán arde se constituyó en el principal referente del arte colectivo, siendo reconocido por los grupos de artistas que se expresan políticamente a través del arte en la actualidad.

Desde Revista La Mestiza

En su sitio se puede encontrar mas info respecto al movimiento argentino Tucuman Arde

La vivienda como no lugar. Dialéctica entre espacios y públicos en los proyectos de reforma urbana. Por Gaspar Maza Gutiérrez.

A la categoría de “no lugar” popularizada por el antropólogo francés Marc Augé, se le han asignado toda una serie de procesos que afectan al espacio público contemporáneo y que tienen que ver principalmente con los problemas que aparecen tras la construcción de lugares de paso, la consolidación de lugares sin identidad, sin vecindades estables, o a la proliferación de nuevas áreas con usos fragmentarios.

Evitar las connotaciones sociológicas de carácter negativo de este concepto se ha convertido en una de las condiciones a exigir a cualquier intervención urbanística. Así bajo este influjo muchas de las mismas especialmente las llevadas a cabo en los espacios públicos se han esforzado en construir espacios de calidad tanto en los detalles técnicos como en los ornamentales. No es exagerado imaginar que se podría amueblar elegantemente una casa con los muebles tomados de uno de estos nuevos espacios públicos a la vez que se podría organizar una exposición de arte “pobre” con los muebles y las instalaciones comunitarias tomadas de algunas de las viviendas de estos barrios.

En el caso del centro histórico de Barcelona, las intervenciones urbanísticas de reforma urbana en el espacio público llevadas a cabo entre 1985-2004, acabaron cambiando físicamente una buena parte del mismo, lo revitalizaron estéticamente, introdujeron inicios de “gentrificación” social y cultural. Fue sin embargo en los espacios de vivienda (especialmente en aquellos de clase social baja cercanos a los espacios públicos reformados) donde acabaron apareciendo las metástasis más negativas que se estaban combatiendo en el espacio público.

En la denominada sociedad postmoderna actual , las diferencias de clase se han acabado así relocalizando cada vez en mayor medida en estos espacios privados que en determinados casos pasan a ser la espalda de los celebrados y virtuosos espacios públicos. Pasemos a ver algunos de estos aspectos en el caso del barrio del Raval y su evolución en el último cuatro del sigo XX en que destacamos 3 etapas:

§ 1980-2004 . El desarrollo de la reforma urbana o la “guerra del espacio público”. En los años ochenta se inicia una reforma urbanística en forma de “guerra del espacio público” en el barrio del Raval-Ciutat Vella. Esta tiene su gran epicentro en los noventa. A partir del año 2000 empieza a encarar sus últimos objetivos.

§ 1988/1990. Comienza la llegada de la inmigración de origen extranjero. Se empieza a producir una importante ola de inmigración que va consolidando un importante cambio demográfico en un periodo de 10-12 años (2004).

§ 1995-2004. Una parte de la vivienda de la zona pasa a convertirse en un “no lugar” como una consecuencia de la confluencia de los dos puntos anteriores con otros procesos históricos.

Estas tres etapas se van yuxtaponiendo unas en otras y entre las tres contribuyen a crear un cambio importante que afecta al conjunto del espacio público de la zona como al ámbito privado de la vivienda. Empezamos en el punto 1 analizando los cambios en el espacio público para pasar en los puntos 2 y 3 a conectar las consecuencias de esta intervención con los cambios sociológicos y la evolución de la vivienda.

Leer el artuiculo completo y en su conteto original en intervenciones.net

Entradas siguientes »